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domingo, 22 de mayo de 2011

detalles y apreciación

maravillarse con una larga y copada explicación
sobre la sensibilidad;
transformación de simples acordes virtuales
en soundtracks íntimos de nuevas historias

más lágrimas de las socialmente permitidas al escuchar
las notas iniciales de tu mano en la mía,
explosiones en el cielo

buscar señales de vida en una constelación
más atraída por los destellos electrónicos
que por los ojos que miran, observan y penetran.

-de cuando aparecen para hacerte respirar nuevos aires-

sábado, 7 de mayo de 2011

sientes que estás perdida
que estás en el centro de la nada
que eres invisible e indivisible
porque ya te han roto tantas veces
que ya no puedes dividirte más

miras a través de la ventana
ves gente viviendo
amigos de visita
paseos cándidos
amores perrunos
nenes en el parque

deseas que todo acabe
que la vitalidad de la infancia esté de vuelta
sentir que todo es posible
que nada es lo suficientemente grave

pero sólo tienes la capacidad
de quedarte en cama
mirando hacia el techo blanco
y darte cuenta de que estás
tan vacía como el blanco
sin colores

ausente

sábado, 22 de enero de 2011

sin título

cada vez que me dicen te quiero me pongo a sudar.
siento que estoy en aprietos,
en una suerte de compromiso con el emisor de tan preciada frase,
frase que al receptor llena de miedo

no quiero decepcionar
tampoco prometer
soy de poco prometer y mucho romper

no quiero sentir remordimientos
nunca me debí a ti
nunca respondí al compromiso
a ti

al aire no lo pueden encerrar
siempre se te escapa por las rendijas de las ventanas
por la línea que divide tus labios

al aire no lo puedes encerrar
y yo estoy tan dispersa como él

domingo, 2 de enero de 2011

De supuestos

yo, supuestamente, ya te había olvidado. Estabas como dormido y sólo tu respiración notaba. El sonido de la respiración es casi imperceptible y así estabas tú. En unos de mis rincones, contra la pared y tapadito con una manta negra, camuflado entre lo oscuro, lo escondido. Ahora, pues, ni idea qué está pasando. No sé si fue diciembre, o señales cósmicas del universo las que te despertaron, lo cierto es que reviviste. En mí. Tus recuerdos, mis recuerdos, tu música y la mía, tu voz ahora están a todo volumen cuyos decibelios están muy por encima de lo que yo puedo soportar.

Si me preguntas, yo te quiero olvidar

Si te preguntas, quiero que me llames y confieses que sigues sintiendo lo mismo que yo

cuando me tomabas de la mano

cuando me dijiste que querías estar conmigo

cuando no sabíamos qué hacer y me besaste





irremediablemente, extrañándote.

domingo, 19 de diciembre de 2010

contaminación.

contaminar: "Alterar nocivamente la pureza o las condiciones normales de una cosa."

contaminación de sentimientos, emociones
ausente la simplicidad de sensaciones

el amor siempre tiene algo de paranoia
de celos
de odio

el odio a veces tiene algo de amor
como cuando algo que amas te daña
te usa
te quiebra

porque la nostalgia siempre encierra esperanzas,
lágrimas

y la inocencia ya no es tan inocente
y blanca
y pura
como los amantes cuando se toman de la mano
por vez primera

poco a poco el agujero negro de las perversiones y deseos
con su energía animal
consume y provoca mutaciones
en aquellas conductas socialmente acertadas
entrelazamiento de deditos, lenguas, piernas

porque ninguna emoción ahora es individual
sino un colectivo, o competencia
cuál gana a cuál, cuál llega primero
y como en todo encuentro y unión forzoso
con su causa y efecto
se espera una explosión.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Lo cierto es que...

a la mínima sospecha de compromiso/atadura
desaparezco.
no es que el compromiso, de cualquier tipo, sea malo
pero desde que tengo uso de razón
mis caracteres definitorios se resumen en
espontaneidad y soledad
eso te da la libertad de actuar por ti
y para ti
y no funcionar en función de terceros.

de eso deriva mi acepción personal y perturbadora
del verbo perseguir
porque hay gente que sigue buscándome
y ellos no entienden mis señales.
no quiero ser buscada sino
olvidada.

lunes, 28 de junio de 2010

esperar/expectativas.

Resulta que hay tipos de personas -como yo- que siempre, siempre se llenan de muchas, muchas expectativas ante toda situación nueva que se le presente. No está mal tener cierta expectativa, esperar acciones/reacciones determinadas...lo malo es tenerla en exceso. Siempre dejo por ahí, enterrados, botados en otro planeta detalles secundarios que siempre pueden cambiarle el rumbo a todo y desordenar toda la estructura inicial del plan.

Para una persona demasiado cuadrada -como por ejemplo, yo- que todo lo calcula, mide analiza y planea, algo que cambie de estructura y orden de la noche a la mañana supone una catástrofe porque implica reordenar todo, que todo esté como antes, la estructuración arcaica. Tampoco es algo que se me de muy fácil, lo de ordenar.

Pero bueh, siempre hay factores por ahí medio escondidos algunas veces que ayudan a la reorganización, el trabajo, los estudios, los amigos, tratando de llegar a tiempo siempre para traernos a la tierra de nuevo, a la realidad.

Una de las frases en las que más firmemente creo es 'Todo pasa por algo'...aprender (no en vano es mi verbo favorito). Todo pasa por algo y siempre intento sacar lo mejor de cada persona/situación, lo que aprendí con ellos. Aprender. Siempre hay algo que aprender, así tengamos 30 o 60. Siempre hay algo más que aprender.

viernes, 25 de junio de 2010

búsqueda.

Búsqueda. No pasamos la vida entera buscando. Buscando crecer, buscando un título, buscando un trabajo, buscando un grupo social donde encajar ‘perfectamente’ y sin chistar, buscando una pareja, un matrimonio feliz, una casa, dos hijos, morir. La mayoría buscan esto, en ese orden o con variaciones, quitándole el matrimonio, colocando cualquier otra cosa, quitándole la muerte. Porque la muerte no solamente se puede analizar desde el punto de vista biológico, no sólo existe la muerte biológica de nuestros cuerpos. También existe esa muerte, la que apaga el espíritu, el alma, la pasión por la vida y sus detalles, sus pequeñas y perfectas sorpresas. En ese momento la persona pasa a un estado de ‘muerto en vida’…nombre bastante clásico/cliché para un padecimiento tan común como el nombre pero que no muchos están dispuestos a aceptar o ni siquiera saben que lo tienen, que existe. Que son como los vampiros –ahora que están de moda-, carecen de impulsos eléctricos en su cerebro, esos que indican que sí, que efectivamente su cerebro está de alguna manera, vivo.

No debemos de dar todo por sentado. Impedir que la magia y la gran curiosidad por el mundo, esas ganas de conocer y aprender - a veces con un par de raspones a cuestas – desaparezca de nuestro espíritu. Siempre preguntarnos si lo que tenemos es realmente lo que deseamos o si lo que tenemos simplemente está ‘bien visto’ por terceros o ‘es lo que toda persona haría’ y sólo por eso lo conservamos. Abogo por las búsquedas profundas, esas en donde no sólo nos preguntamos ‘qué es’ sino también ‘ qué hay detrás de’, el fondo de las cosas.

Algunos se pasan la vida buscando… y hay otros que simplemente se cansan y se conforman. Se me hace imperdonable que un individuo, 100% cambiante, que interactúa todos los días con un mundo, pierda su capacidad de asombro, la sensibilidad. Al menos esa es una de las cosas que no deberíamos perder de nuestros años como preescolar. Es ahí, cuando la persona pierde su capacidad de asombro, que se empieza a morir en vida.

Propongo escuchar música nueva todos los días, incluir en tu lista de amigos nuevas personas, darse tiempo de conocerlos, salir con gente distinta –pensamientos distintos-, ir a lugares distintos, hacer cosas distintas. Esa, en mi opinión, es una de las herramientas para impedir la entrada de esa muerte en vida; de pronto encontramos más cosas –una persona, por poner un ejemplo- que se nos una a la búsqueda, la búsqueda de los ‘porqués’ estamos juntos, por qué nos encontramos, por qué vivimos.

:)

viernes, 28 de mayo de 2010

cuando las ganas de superarse son más grandes que las dificultades.

Hoy, en uno de los pasillos de la universidad donde estudio (LUZ), un muchacho se me acercó de repente para preguntarme si tenía 1 bolívar que le diera para irse a su casa... no tenía pasajes. Se me arrugó el corazón, cursi y todo lo digo. Eso me puso a pensar en las personas que tienen absolutamente todo en esta vida y no hacen nada con eso, no aprovechan las oportunidades que tienen. Más bien derrochan y se quejan por tonterías, la mayor catástrofe y preocupación que no saber que se van a poner una mañana para ir a la universidad a 'calentar pupitre'. Hay otras que sí aprovechan, valoran y son sensatos y maduros a la hora de estudiar y 'le sacan el jugo' a todo lo que tienen, a todas las oportunidades. Estas personas, las del sacrificio y el esfuerzo diario, son las que verdaderamente llegan a valorar cada detalle y maduran, comprenden lo realmente importante. Uno de mis mantras es 'Cuando se quiere, se puede', creo ciegamente en eso. En casos como estos, de dificultad económica o en cualquiera en donde se nos dificulte hacer algo, por cualquier razón, es que debemos ser 'más fuerte que el odio' y demostrar que sí se puede, que sí podemos, que las ganas de superarse pueden ser más grandes que las dificultades.

Se lo conté a mi madre y se le salieron lagrimitas,
ya sé a quién salgo de llorona y sentimental :)

martes, 20 de abril de 2010

Pensamientos 11:11 [2]

Definitivamente hay cosas de las que no podemos escapar. Por más que queramos siempre habrá algo que nos hará regresar, aunque eso nos mate por dentro, nos hierva la sangre por el disgusto gracias a nuestra poca fuerza de voluntad. Sea cual sea el objeto de la adicción: drogas, bebidas, computers, redes sociales, personas. Cuando llegamos al punto de decir 'hasta aquí' nada, pecamos, caemos, empezamos a sopesar cosas, a transformar la realidad y formular preguntas con sus 'debidas' respuestas, para ir con todo seguro, para no producir errores en aquel enfrentamiento de caracteres, para generar las reacciones esperadas y 'adecuadas' según nosotros ante la situación. Y resulta que todo pasa al contrario de como fríamente lo calculamos y todo se vuelve un rollo, sin pies ni cabeza. Nadie sabe nada, nadie sabe lo que quiere, la cuestión se vuelve un juego en el que ni los mismos jugadores saben qué hacer realmente. Y en cuanto uno de ellos demuestra cierta sensatez, el otro simplemente...hermético. No sabe, no contesta. Ahí es donde viene el alejamiento, la distancia, los 'no puedo más, no te soporto' 'que intensa'. Ahí es donde nos damos cuenta que a veces lo que la gente busca es satisfacción instantánea, lo chévere y solitario de lo efímero en cambio de lo disfrutable, íntimo y verdadero de lo perdurable. Y es ahí donde termina y vuelve a comenzar ese círculo vicioso: se buscan, se escuentran, se desencuentran, se eliminan y se vuelven a buscar. Ausencia de decisiones duraderas, verdaderas.

11:46pm
19/04/2010

domingo, 21 de marzo de 2010

Divagando.

Ir y venir sin quedarse ni pertenecer a algún lugar. A veces pienso que todos tenemos tiempo mas no calidad de tiempo. Perdemos tantos posibles valiosos momentos por cosas triviales e innecesarias, lo hacemos tan seguido que ya es una costumbre, ni nos damos cuenta ni lo podemos evitar. Posibles momentos. Posibles momentos atesorables: beber un vaso con jugo en la mañana, casi desnuda frente a una ventana sintiendo la brisa de domingo; ver Amélie o Garden State en el sofá; cantar "Only wanna be with you"; cocinar. Idioteces, cosas simples y cotidianas que con el tiempo se logran apreciar, cosas que no muchos valoran pero yo, soñadora como siempre, creo únicas e irrepetibles.

Posibles momentos atesorables que se pierden en los problemas y dificultades del día, en lo agobiante que se pueden volver ciertas cosas. Eso no es vida, me lo repito día a día. A veces sólo quisiera, por un momento, ver a mi alrededor y darme cuenta que aún existen miradas cálidas, brazos que esperan por buenas nuevas. Despertar. Ese es el verbo de esta semana.

domingo, 7 de marzo de 2010

Extranjera en mi tierra.

A veces, queriendo o sin querer, en eso nos terminamos convirtiendo. El viernes 5 de marzo asistí a la décima edición de la Velada de Santa Lucía, a la décima...10 años de éste evento y jamás me había animado a ir. EXCELENTE. Me encanta la idea de que los propios lugareños participen en el evento, que abran sus casas con total encanto y cordialidad, a expositores zulianos, venezolanos y extranjeros para exponer sus obras de arte.

¿Qué tal la experiencia? Genial, exceleeente. Una forma distinta y particular de admirar y apreciar el arte, una forma interesante de darnos cuenta del talento gigante que tenemos entre manos. Tuve la oportunidad de conocer gente genial, romper con las barreras cibernéticas y compartir la calidez de unos abrazos, miradas, risas y sonrisas. ¡Qué viernes tan chévere!

martes, 23 de febrero de 2010

hoy quiero:

Un acetaminofén.
Un masaje en los pies.
Una ducha caliente.
Mi crema con olor a naranja.
Una noche completa de ocio viendo tv.
Ver con alguien Jeux d'enfants.
Comentar con alguien Jeux d'enfants.
Que alguien me cuente lo que no muchas veces cuenta a las personas. Vulnerabilidad.
Y mirarle, usar mis ojos como cámara fotográfica. Detallar. Detalles.
Construir situaciones, recuerdos.
Quedarme dormida con esa voz, con ese olor, con esa sensación.
Con ese frío y a la vez calor.

martes, 16 de febrero de 2010

debilidades/esperanzas.

Te veo venir, me ves esperarte. Y aunque mis ojos apuntan hacia ti, no te estoy viendo en realidad. Es una mirada vacía, vagante en otras realidades. Te sientas a mi lado y adviertes algo extraño en mi. Tomas mi cuello, penetrandome con tu mirada, llena de preguntas. Muchas veces no entiendes qué pasa conmigo. Me mirabas, tú sólo me mirabas sin emitir sonido alguno. Las palabras no sobraban, faltaban. Nunca oía lo que quería, nunca oías lo que tú querías. Nunca llegábamos a un acuerdo. Leones hambrientos intentando compartir algo.

Me seguías mirando, los silencios suplicando respuestas. En mi rostro inexpresivo comenzaban a rodar finas lágrimas...no siempre lograba ser la mujer súper poderosa, la mujer maravilla que quería. La que pensaba que no necesitaba de nada ni nadie, la autosuficiente, la que no creía en sentimentalismos absurdos, la que creía que todos vienen con malas intenciones, que todos vienen para fregarte la existencia, a vivirte y no a vivir contigo. Yo tenía que ser más fuerte que eso, me decía a mi misma. Fuerte. No siempre se puede ser fuerte. No siempre se puede vivir tan cerrado.

Ese era el momento en el que todas las cosas se juntaban y poco a poco me consumían... y allí estabas tú, esperando. Intentando comprenderme, amarme.

27/01/2010

domingo, 17 de enero de 2010

Pensamientos 11:11.

Me choca no conseguir lo que quiero, cuando yo quiero. Me choca, me hierve la sangre.Estoy mal acostumbrada a controlar la mayoría de las cosas a mi alrededor, no porque sea controladora, es que nadie más se anima a controlarlas, a dar el primer paso y no soporto estar a la expectativa. Tal vez sí soy un poco controladora después de todo. Entro en pánico cuando pierdo el control de las cosas. Entro en pánico al no obtenerlas cuando yo quiero. Sí, qué repetitiva. Pero, ok, las cosas no son eternas y la espera tampoco. Todos alguna vez nos cansamos de esperar y es válido, está bien.
Si tú no vas por las cosas, estas simplemente...desaparecen. Y el sentimiento que queda después de la "no-lucha" es nada agradable.

jueves, 7 de enero de 2010

Entre el deseo y el deber.

Saboreas el último pedazo de casabe. Sientes como éste viaja lentamente por tu garganta. Piensas, no sabes qué hacer. Te sientas, te levantas, te vuelves a sentar. Lo piensas, lo piensas y lo vuelves a pensar. Tus dedos sobre tus mejillas, sobre tu frente, dan fe de ello. Tienes claro lo que debes hacer pero el deseo, siempre el bendito deseo, te condena y se adueña de ti. Lo que debes hacer y lo que DESEAS hacer. Comerle los labios y la vida sin pensar en terceros, en los demás, en el futuro, en el después.

Tienes una vida, tienes ocupaciones y responsabilidades, tienes aspiraciones e ideales muy separados en el tiempo de los de ella. El tiempo que nunca favorece y más bien entorpece. Siempre atrasado o adelantado, nunca exacto.

Ves su sonrisa y todo el discurso anterior, todos los “adiós” y peleas pasadas se desvanecen, te dices “TENGO QUE ESTAR CON ELLA”. Imaginas las noches de amor con ella, los tibios despertares. Su olor por las mañanas… te encanta su olor por las mañanas, te encanta que dure mil horas duchándose. Hasta su aliento te encanta, te parece familiar. Podrías estar desnudo sobre su cintura el resto de tus días. Lo sabes.

Trabajar, casarte, tener tu casa, sentirte estable. Lo que tú y todas las personas de este mundo buscan. Estabilidad. Buscas estabilidad, justo esa estabilidad que ella, en este momento de su vida, lleno de tantas y tantas cosas, no puede darte. Pero igual quieres estar con ella.

En tu cabeza retumba “estabilidad…estabilidad”… no queda más remedio que el adiós y tres “lo siento” al final.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Mis deseos para este 2010.

- Seguir de manera exitosa estudiando dos carreras.

- Equilibrar mi vida emocional con mi vida académica.

- Dar más amor a los que me rodean, no se sabe si mañana van a estar a nuestro lado.

- Dejar de pelear tanto.

- Dejar de tomarme las cosas tan a pecho.

- Dejar de aferrarme a cosas y dejar de sentir tristeza al perderlas. Comprender que todo es un ciclo, un aprendizaje. Nada es para siempre.

- Ser más humana y menos robot.

- Irme de vacaciones.

- Celebrar mi cumpleaños. Sí, nunca lo he celebrado, siempre me quedo en casa, la familia me trae tortas y “feliz cumpleaños”. Este 2010 quiero algo distinto.

- Este 2010 quiero vivir.

- Espero que todo lo que he pasado este 2009 me ayude a vivir mejor en el 2010.

- Que toda mi familia, amigos, conocidos y yo tengamos mucha salud.

- Este 2010 quiero tener esperanzas y querer algo, sentir la emoción de cuando en realidad amas algo, ese sentimiento bonito, que no hace daño. El sentimiento que sentí cuando ví a Pedro Castillo en concierto. Sentirme enamorada de la vida como lo estaba en ese momento.

- Los más importante: este 2010 quiero ser feliz =)

2009... mi resumen de este año.

Este año, sin duda, fue uno de los mejores pero también uno de los peores. Sí es la contradicción, por eso decidí dividir el año en dos partes: académica/laboral y emocional. La parte académica/laboral fue todo un éxito. Tome la decisión de estudiar dos carreras al mismo tiempo y, afortunadamente, todo hasta ahora ha salido bien. Sí, es cierto, es algo muy fuerte… pero hasta ahora todo bien y doy gracias a Dios por eso. Debido a mi empeño y a mi constante interés por ayudar, me ofrecieron trabajo en la coordinación del departamento de mi carrera en LUZ. Una de las mejores noticias de este año.

La parte emocional…todo un desastre. Perdí cuatro personas este año, dos de manera física, un tío y un abuelo, y dos de manera espiritual. Es decir, por diversas razones perdí su amistad/relación que mantenía con ellos. Sí, son ustedes, X y M. Eran súper importantes esas personas en mi vida. No sé cual de los dos tipos de desaparición es peor. Esas cosas hicieron que mi 2009 emocional resultara pésimo, triste, decepcionante. Eso hizo que este diciembre sea el peor diciembre. Por suerte, he conocido gente increíble a través de Twitter, que me han sabido apoyar en estos momentos y han estado ahí, haciendo este negro menos negro. Además de eso, pude fortalecer mi amistad con @imraff, gracias por soportarme, gracias por ayudarme. Gracias Rafa, Gracias chicos.

Agradezco a Dios por este año, por todas las cosas buenas y malas que me pasaron… las cosas buena quedan para el recuerdo y las malas/tristes que quedan como experiencia, aprendizaje.

Adiós 2009.

lunes, 28 de diciembre de 2009

sentarse y esperar.
Foto tomada por mí.

Esperar que algo pase, sin nosotros buscarlo. Si en algo nos caracterizamos es en buscar las cosas que deseamos hasta el cansancio, hasta el hastío, hasta conseguirlas. Por primera vez quiero parar la búsqueda y que ese algo me encuentre. Quiero dejar de buscar cosas que necesito y encontrar lo inesperado, lo que nunca soñé ni imagine. Llenarme de la adrenalina y curiosidad que te dan las sorpresas, lo extraño, lo desconocido. A veces hay cosas que no necesitas pero que te hacen muy feliz encontrarlas.

Sentarse y esperar. Esperar que algo cambie, en el mundo, en nosotros. Esperar que suene el teléfono, una llamada, un mensaje. Esperar por miradas de consuelo, miradas de perdón, miradas conciliadoras. Esperar aquella alineación de los planetas, esa que te haga manejar 10.000 km hasta a mí, que te haga atravesar y vencer los 10.000 km que nos dividen. Lo peor será vencer los 10.000 km mentales que nos alejan.

Sentarse y esperar. Esperar. Esperar pacientemente por un cambio, ese que le pueda dar algún sentido a tu vida, a mi vida, a nuestra vida.

A nadie le gusta esperar... pero sigo y seguiré esperando. Aunque muy probablemente “esperar” nunca nos lleve a ninguna parte.

martes, 22 de diciembre de 2009

Descubrimientos #1.

Foto tomada por mí.

Apenas y podíamos medio abrir los ojos. La brillante y molesta luz del sol a las 7am nos cegó por completo, aunque era invierno y se supone que el sol debe brillar menos. No sentíamos nuestros cuerpos. Intentamos mover nuestras piernas y cuellos pero era algo parecido a una misión imposible. Habíamos pasado toda la noche acostados en el piso frío de la parte trasera de la casa y estábamos congelados hasta las pestañas. Todo porque, como siempre, como todas las noches, terminamos peleando por cualquier cosa.

Al rato, con el aumento de temperatura, gracias al increíble sol de ese no común invierno, lo primero que pudimos mover fueron nuestras manos, nuestros dedos… fue cuando nos dimos cuenta que estaban unidas, que habían permanecido unidas todo la noche. Paulatinamente, recuperamos la movilidad de nuestro cuerpo y enseguida logramos mirarnos. Nos mirábamos, siempre lo hacíamos, no parábamos de hacerlo, las miradas no esconden mentiras, las mentiras que solíamos decirnos cuando peleábamos. Sólo nos mirábamos, a pesar de ser unos habladores de primera… pero es que definitivamente, ambos éramos distintos cuando estábamos juntos, completamente.

Aunque ya habíamos recuperado las fuerzas para movernos, levantarnos, irnos hacia el interior de la casa, tomarnos un chocolate caliente y empezar a trabajar, cada uno en su laptop, cada uno en lo suyo, ninguno de los dos quería moverse de ese lugar. Era como si una magia nos hubiera envuelto en ese lugar y momento y nos permitía ver un mundo más amable, menos amargo, más accesible. El “no podíamos” se convirtió en un “no queríamos” salir de allí… y ahí nos quedamos, recordando, cada uno a su manera, la forma en la que habíamos llegado hasta ese lugar.

Estábamos en la sala, discutíamos porque toda su vida era siempre el trabajo, mañana hacer planos, en la tarde modificar planos, en la noche revisar planos. Peleaba por un poco de atención, por un poco de amor, por un poco de valoración. Sí, así como lo hacen los nenes con sus berrinches, porque al lado de él me convertía en una completa bebé. Me hacía sentir como un objeto en ocasiones, también. Como siempre, negó todo lo que le decía, claro, porque él siempre tenía la razón. Lo dejé hablando solo, como lo hacía cuando se ponía así de necio, cuando no quería seguir hablando, peleando, cuando ya las fuerzas, ganas y paciencia para seguir se extinguían. Lo dejé hablando solo. No quería verlo. Quería estar sola y me fui a la parte trasera de la casa, me dejé caer sobre el piso frío. Siempre me ha parecido tan tranquilizante tirarme al piso a pensar en nada.

Él sabía lo sensible que era y que, seguramente, estaría tirada en el piso, llorando. Luchaba con su lado frío que lo hacía pensar “¿y a esta muchacha qué le pasa?” y con su lado humano “¿qué rayos he estado haciéndole? Como pude ser tan animal”. Pero ganaba la mayoría de las veces el orgullo, lo frío. A pesar de ello, fue hacia donde estaba yo, me vio tirada en el piso, se acostó a mi lado… lo único que dijo fue “miss u niña”. Cerré mis ojos y gire mi cabeza hacia el lado contrario de la suya… no dejaba de mirarme. Su orgullo estaba consciente del daño que él había estado ocasionándome a lo largo de 4 meses.