domingo, 22 de mayo de 2011
detalles y apreciación
sobre la sensibilidad;
transformación de simples acordes virtuales
en soundtracks íntimos de nuevas historias
más lágrimas de las socialmente permitidas al escuchar
las notas iniciales de tu mano en la mía,
explosiones en el cielo
buscar señales de vida en una constelación
más atraída por los destellos electrónicos
que por los ojos que miran, observan y penetran.
-de cuando aparecen para hacerte respirar nuevos aires-
sábado, 7 de mayo de 2011
sábado, 22 de enero de 2011
sin título
domingo, 2 de enero de 2011
De supuestos
Si me preguntas, yo te quiero olvidar
Si te preguntas, quiero que me llames y confieses que sigues sintiendo lo mismo que yo
cuando me tomabas de la mano
cuando me dijiste que querías estar conmigo
cuando no sabíamos qué hacer y me besaste
irremediablemente, extrañándote.
domingo, 19 de diciembre de 2010
contaminación.
lunes, 22 de noviembre de 2010
Lo cierto es que...
lunes, 28 de junio de 2010
esperar/expectativas.
viernes, 25 de junio de 2010
búsqueda.
viernes, 28 de mayo de 2010
cuando las ganas de superarse son más grandes que las dificultades.
martes, 20 de abril de 2010
Pensamientos 11:11 [2]
domingo, 21 de marzo de 2010
Divagando.
domingo, 7 de marzo de 2010
Extranjera en mi tierra.
¿Qué tal la experiencia? Genial, exceleeente. Una forma distinta y particular de admirar y apreciar el arte, una forma interesante de darnos cuenta del talento gigante que tenemos entre manos. Tuve la oportunidad de conocer gente genial, romper con las barreras cibernéticas y compartir la calidez de unos abrazos, miradas, risas y sonrisas. ¡Qué viernes tan chévere!
martes, 23 de febrero de 2010
hoy quiero:
Un masaje en los pies.
Una ducha caliente.
Mi crema con olor a naranja.
Una noche completa de ocio viendo tv.
Ver con alguien Jeux d'enfants.
Comentar con alguien Jeux d'enfants.
Que alguien me cuente lo que no muchas veces cuenta a las personas. Vulnerabilidad.
Y mirarle, usar mis ojos como cámara fotográfica. Detallar. Detalles.
Construir situaciones, recuerdos.
Quedarme dormida con esa voz, con ese olor, con esa sensación.
Con ese frío y a la vez calor.
martes, 16 de febrero de 2010
debilidades/esperanzas.
Me seguías mirando, los silencios suplicando respuestas. En mi rostro inexpresivo comenzaban a rodar finas lágrimas...no siempre lograba ser la mujer súper poderosa, la mujer maravilla que quería. La que pensaba que no necesitaba de nada ni nadie, la autosuficiente, la que no creía en sentimentalismos absurdos, la que creía que todos vienen con malas intenciones, que todos vienen para fregarte la existencia, a vivirte y no a vivir contigo. Yo tenía que ser más fuerte que eso, me decía a mi misma. Fuerte. No siempre se puede ser fuerte. No siempre se puede vivir tan cerrado.
Ese era el momento en el que todas las cosas se juntaban y poco a poco me consumían... y allí estabas tú, esperando. Intentando comprenderme, amarme.
27/01/2010
domingo, 17 de enero de 2010
Pensamientos 11:11.
Si tú no vas por las cosas, estas simplemente...desaparecen. Y el sentimiento que queda después de la "no-lucha" es nada agradable.
jueves, 7 de enero de 2010
Entre el deseo y el deber.
Tienes una vida, tienes ocupaciones y responsabilidades, tienes aspiraciones e ideales muy separados en el tiempo de los de ella. El tiempo que nunca favorece y más bien entorpece. Siempre atrasado o adelantado, nunca exacto.
Ves su sonrisa y todo el discurso anterior, todos los “adiós” y peleas pasadas se desvanecen, te dices “TENGO QUE ESTAR CON ELLA”. Imaginas las noches de amor con ella, los tibios despertares. Su olor por las mañanas… te encanta su olor por las mañanas, te encanta que dure mil horas duchándose. Hasta su aliento te encanta, te parece familiar. Podrías estar desnudo sobre su cintura el resto de tus días. Lo sabes.
Trabajar, casarte, tener tu casa, sentirte estable. Lo que tú y todas las personas de este mundo buscan. Estabilidad. Buscas estabilidad, justo esa estabilidad que ella, en este momento de su vida, lleno de tantas y tantas cosas, no puede darte. Pero igual quieres estar con ella.
En tu cabeza retumba “estabilidad…estabilidad”… no queda más remedio que el adiós y tres “lo siento” al final.
jueves, 31 de diciembre de 2009
Mis deseos para este 2010.
- Equilibrar mi vida emocional con mi vida académica.
- Dar más amor a los que me rodean, no se sabe si mañana van a estar a nuestro lado.
- Dejar de pelear tanto.
- Dejar de tomarme las cosas tan a pecho.
- Dejar de aferrarme a cosas y dejar de sentir tristeza al perderlas. Comprender que todo es un ciclo, un aprendizaje. Nada es para siempre.
- Ser más humana y menos robot.
- Irme de vacaciones.
- Celebrar mi cumpleaños. Sí, nunca lo he celebrado, siempre me quedo en casa, la familia me trae tortas y “feliz cumpleaños”. Este 2010 quiero algo distinto.
- Este 2010 quiero vivir.
- Espero que todo lo que he pasado este 2009 me ayude a vivir mejor en el 2010.
- Que toda mi familia, amigos, conocidos y yo tengamos mucha salud.
- Este 2010 quiero tener esperanzas y querer algo, sentir la emoción de cuando en realidad amas algo, ese sentimiento bonito, que no hace daño. El sentimiento que sentí cuando ví a Pedro Castillo en concierto. Sentirme enamorada de la vida como lo estaba en ese momento.
- Los más importante: este 2010 quiero ser feliz =)
2009... mi resumen de este año.
La parte emocional…todo un desastre. Perdí cuatro personas este año, dos de manera física, un tío y un abuelo, y dos de manera espiritual. Es decir, por diversas razones perdí su amistad/relación que mantenía con ellos. Sí, son ustedes, X y M. Eran súper importantes esas personas en mi vida. No sé cual de los dos tipos de desaparición es peor. Esas cosas hicieron que mi 2009 emocional resultara pésimo, triste, decepcionante. Eso hizo que este diciembre sea el peor diciembre. Por suerte, he conocido gente increíble a través de Twitter, que me han sabido apoyar en estos momentos y han estado ahí, haciendo este negro menos negro. Además de eso, pude fortalecer mi amistad con @imraff, gracias por soportarme, gracias por ayudarme. Gracias Rafa, Gracias chicos.
Agradezco a Dios por este año, por todas las cosas buenas y malas que me pasaron… las cosas buena quedan para el recuerdo y las malas/tristes que quedan como experiencia, aprendizaje.
Adiós 2009.
lunes, 28 de diciembre de 2009
Esperar que algo pase, sin nosotros buscarlo. Si en algo nos caracterizamos es en buscar las cosas que deseamos hasta el cansancio, hasta el hastío, hasta conseguirlas. Por primera vez quiero parar la búsqueda y que ese algo me encuentre. Quiero dejar de buscar cosas que necesito y encontrar lo inesperado, lo que nunca soñé ni imagine. Llenarme de la adrenalina y curiosidad que te dan las sorpresas, lo extraño, lo desconocido. A veces hay cosas que no necesitas pero que te hacen muy feliz encontrarlas.
Sentarse y esperar. Esperar que algo cambie, en el mundo, en nosotros. Esperar que suene el teléfono, una llamada, un mensaje. Esperar por miradas de consuelo, miradas de perdón, miradas conciliadoras. Esperar aquella alineación de los planetas, esa que te haga manejar 10.000 km hasta a mí, que te haga atravesar y vencer los 10.000 km que nos dividen. Lo peor será vencer los 10.000 km mentales que nos alejan.
Sentarse y esperar. Esperar. Esperar pacientemente por un cambio, ese que le pueda dar algún sentido a tu vida, a mi vida, a nuestra vida.
A nadie le gusta esperar... pero sigo y seguiré esperando. Aunque muy probablemente “esperar” nunca nos lleve a ninguna parte.
martes, 22 de diciembre de 2009
Descubrimientos #1.
Al rato, con el aumento de temperatura, gracias al increíble sol de ese no común invierno, lo primero que pudimos mover fueron nuestras manos, nuestros dedos… fue cuando nos dimos cuenta que estaban unidas, que habían permanecido unidas todo la noche. Paulatinamente, recuperamos la movilidad de nuestro cuerpo y enseguida logramos mirarnos. Nos mirábamos, siempre lo hacíamos, no parábamos de hacerlo, las miradas no esconden mentiras, las mentiras que solíamos decirnos cuando peleábamos. Sólo nos mirábamos, a pesar de ser unos habladores de primera… pero es que definitivamente, ambos éramos distintos cuando estábamos juntos, completamente.
Aunque ya habíamos recuperado las fuerzas para movernos, levantarnos, irnos hacia el interior de la casa, tomarnos un chocolate caliente y empezar a trabajar, cada uno en su laptop, cada uno en lo suyo, ninguno de los dos quería moverse de ese lugar. Era como si una magia nos hubiera envuelto en ese lugar y momento y nos permitía ver un mundo más amable, menos amargo, más accesible. El “no podíamos” se convirtió en un “no queríamos” salir de allí… y ahí nos quedamos, recordando, cada uno a su manera, la forma en la que habíamos llegado hasta ese lugar.
Estábamos en la sala, discutíamos porque toda su vida era siempre el trabajo, mañana hacer planos, en la tarde modificar planos, en la noche revisar planos. Peleaba por un poco de atención, por un poco de amor, por un poco de valoración. Sí, así como lo hacen los nenes con sus berrinches, porque al lado de él me convertía en una completa bebé. Me hacía sentir como un objeto en ocasiones, también. Como siempre, negó todo lo que le decía, claro, porque él siempre tenía la razón. Lo dejé hablando solo, como lo hacía cuando se ponía así de necio, cuando no quería seguir hablando, peleando, cuando ya las fuerzas, ganas y paciencia para seguir se extinguían. Lo dejé hablando solo. No quería verlo. Quería estar sola y me fui a la parte trasera de la casa, me dejé caer sobre el piso frío. Siempre me ha parecido tan tranquilizante tirarme al piso a pensar en nada.
Él sabía lo sensible que era y que, seguramente, estaría tirada en el piso, llorando. Luchaba con su lado frío que lo hacía pensar “¿y a esta muchacha qué le pasa?” y con su lado humano “¿qué rayos he estado haciéndole? Como pude ser tan animal”. Pero ganaba la mayoría de las veces el orgullo, lo frío. A pesar de ello, fue hacia donde estaba yo, me vio tirada en el piso, se acostó a mi lado… lo único que dijo fue “miss u niña”. Cerré mis ojos y gire mi cabeza hacia el lado contrario de la suya… no dejaba de mirarme. Su orgullo estaba consciente del daño que él había estado ocasionándome a lo largo de 4 meses.