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miércoles, 22 de junio de 2011








Recordarme como un ser individual.
Que para ser yo misma no tenga que recurrir a tu imagen a mi derecha.






viernes, 10 de junio de 2011

pararrayos

y después de tanta sinapsis
tanta descarga eléctrica
tantos efectos con sus dulces causas

ahora quedan dos cuerpos disueltos
en la oscuridad de la noche

y luego ya no queda nada a la vista
ni mis ojos
ni mis lunares
ni mis dedos

ahora sólo queda contar
cada beso sabor a té
a hierbas
a mar
.
.
.
¿será real?

domingo, 22 de mayo de 2011

detalles y apreciación

maravillarse con una larga y copada explicación
sobre la sensibilidad;
transformación de simples acordes virtuales
en soundtracks íntimos de nuevas historias

más lágrimas de las socialmente permitidas al escuchar
las notas iniciales de tu mano en la mía,
explosiones en el cielo

buscar señales de vida en una constelación
más atraída por los destellos electrónicos
que por los ojos que miran, observan y penetran.

-de cuando aparecen para hacerte respirar nuevos aires-

martes, 8 de septiembre de 2009

Amor de entrega total (I)

Tú tenías la costumbre de raptarme y sacudirme el estrés que a diario me azotaba. Ésta vez se te ocurrió la brillante idea de llevarme a una playa, sin rastro de civilización a sus alrededores e iluminada únicamente por un faro. El lugar estaba increíblemente desierto. Te dije "ahora sí te afectó el sereno, ¿qué hacemos aquí en medio de ésta oscuridad?" (12MN). Él respondió dulcemente, tratando de rebajar mi antipatía y mal humor: "tranquila mi niña, te traje hasta aquí para ver las estrellas, como lo soñamos tantas veces, tantas noches". Mi respuesta fue un beso en su pequeña oreja seguido de "no sé cómo logras aguantarme", él me susurra "tonta, lo hago porque te quiero". Risas cómplices.

Una vez que terminamos de bajar las cosas de tu carro, una carpa, una colchoneta, dos mantas, agua y chocolate como para un batallón, tendimos una de las mantas sobre la arena. Te acostaste sobre ella, yo también, posando una de mis manos sobre tu pecho, tú bordeaste mi cintura con una de las tuyas. Corazones latiendo a millón por segundo.

Como si fuesemos astrónomos, pero unos de muy, muy baja categoría, empezamos a observar el cielo y decidimos buscar otras formas en él, ya que no le veíamos atractivo ni sentido a la osa mayor, menor y otra de la cual jamás recordamos el nombre pero que parecía un papagayo humano. Distinguimos un grupo de estrellas formando nubes de algodón, formando el rostro del perrito que siempre hemos querido pero que nunca decidimos comprar, una cuchara y otro grupo formando un átomo de cloro, con un potencial de ionización tan fuerte como la existente entre nosotros. Así de demente era contigo, así de demente eramos juntos. Empezamos a ver que, de repente, las estrellas empezaban a mostrar las iniciales de nuestros nombres... quedamos perplejos. Nos miramos al instante, sorprendidos. El silencio nos invadió unos segundos. ¿Será una señal del destino? ¿Será que el destino sí existe y gobierna nuestras vidas? ¿Mi destino estará junto a él? ¿Qué estoy haciendo?... esas eran las preguntas que , al mismo tiempo, me hacía a mí misma, como siempre de filosófica, tratando de encontrar el origen y el sentido de las cosas... creo que tú también te hacías estas preguntas porque siempre eras tan complicado como yo.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

al revés, como éste atardecer.


al revés, como éste atardecer.

Porque somos al revés.

porque hacemos las cosas al revés,
porque nos gustan las cosas al revés,
porque vemos el mundo al revés,
porque el mundo nos ve al revés,
porque por más al revés que estemos,
por más al revés que actuemos,
cada uno reconoce en el otro
su otra parte,
esa pieza perdida,
esa pieza que encaja
en su interior al revés.


*** Yo sé que el atardecer no está al revés, digo "al revés, como éste atardecer" porque nadie jamás ha visto ni verá un cielo así, con estos colores y verlo alguna vez sería como loco, como estar en un mundo al revés. :-)
** La foto fue tomada por mí.

viernes, 14 de agosto de 2009

"Mar adentro, mar adentro"

Mar adentro, mar adentro,
y en la ingravidez del fondo,
donde se cumplen los sueños,
se juntan dos voluntades para cumplir un deseo.

Tu mirada y mi mirada,
como un eco repitiendo sin palabras,
más adentro, más adentro,
hasta más allá de todo
por la sangre y por los huesos,
pero me despierto siempre.

Y siempre quiero estar muerto,
para seguir con mi boca,
enredada en tus cabellos.

Texto final de la película "Mar Adentro"

** UFF. Ésta parte me hizo llorar.