Qué manía la mía ahora, la de imaginarnos borrachos. ¿Te imaginas? Sí, sí, borrachitos, cayéndonos. Jamás te he visto en ese estado, jamás he llegado al extremo de perder el control con la bebida, pero imaginate si un día llegaramos a esos extremos...juntos... ¿Cómo estarías tú? Seguro serías más dulce, cariñoso y empalagoso de lo normal y estarías abrazándome, haciéndome cariñitos, caricias por aquí y por allá, diciéndome lo mucho que me quieres... seguro estarías apoyado en mi pecho, sintiendo tu respiración caliente y acelerada... diciéndome "mi cielo te deseo mucho" con la voz ansiosa y entrecortada... ¿Te confieso algo? siempre me ha encantado tu voz y todas las flexiones y cambios que tiene. Creo que también -como siempre de hablador el muchachito- me darías una charla de lo que sea "cuando estaba..." "cuando yo tenía..." "cuando yo era..." y yo, realizando luego la contraparte de cada de esas historias. Claro, así como más cariñoso de lo normal, estarías más risueño de lo normal, millones y millones de carcajadas por segundo gracias a mis chistes. Te imagino bailando "1,2,3 te voy dejando desnudita, 4,5,6 me voy quedando desnudito" con tu gigante sonrisa y tus manos en mi cintura, intentando quitarme la blusa... Siempre te han gustado tanto Los Amigos Invisibles y quitarme la blusa.
¿Cómo estaría yo? Sinceramente no sé. Si las personas están más alegres y más relajadas mientras beben alcohol, pienso que estaría más alegre de lo normal, con más sonrisas y carcajadas que nunca. Ah, y con el humorista que llevo por dentro a millón, chistes pa' todo el mundo. Suerte que a ti te encantan mis chistes y las bromas que siempre te hago. Saldría de mi la persona CURSI que no soy cuando estoy sobria y te susurraría el diccionario de amor y palabras dulces completico. Como además de una fotógrafa, una bióloga, una comunicadora, una humorista, también llevo una cantante, te cantaría nuestra canción, esa que por primera vez nos dedicamos, tú sabes cual. Suerte que también te gusta mi voz o eso es lo que tú me dices siempre. Me pegaría a ti como una calcomanía, adaptándome a cada curva de tu cuerpo, al mismo tiempo que me como tus labios... dejándolos más rojos que el mismo corazón. Después de eso creo que perdería el control de mí... no es difícil perderlo cuando estoy contigo. Me dejaría caer en ti, en tus deseos y caricias hasta que el sol y el sonido del mar nos despertaran en un cuarto blanco, en una cama blanca con sábanas blancas inundadas con colores y sabores desde hace unas horas...